domingo, 18 de mayo de 2014



El mundo no se está quedo; a la noche sigue el día: si el yo

 quiero suena bien, el yo puedo suena mejor todavía.
                                                                                      
                                                                                           NIETZSCHE       

En América Latina, el poder es un cíclope. Tiene un solo ojo: ve lo que le conviene, es ciego para todo lo demás. Contempla en éxtasis la globalización de dinero, pero no puede ni ver la globalización de los derechos humano.                                                                                                                   
                                                                           EDUARDO GALIANO


BREVISIMA DISCERTACION ACERCA DE LA EDUCACION A DISTANCIA O LAS NUEVAS TENDENCIAS DE LA ANDRAGOGIA VIRTUAL
                                                                                Por Aníbal Eduardo Lossada Lossada


El fenómeno de la globalización ha extendido su halo sobre todos los ámbitos de la vida cotidiana de las personas; hasta hace poco se le veía como un fenómeno económico que incumbía solo a grandes empresas y a la macroeconomía de los Estados. Actualmente la globalización no sólo se refiere a los intercambios económicos internacionales, sino que el individuo común es alcanzado por el fenómeno,  hasta tal punto que encontramos, por ejemplo lo que  he considerado como un fenómeno mundial en materia de relaciones humanas de reciente aparición, me refiero al denominado “Facebook” que si bien es cierto parece trivial en su concepción, podríamos considerarlo como un avance en las formas de organización social de los pueblos  (visto desde la óptica de las relaciones interpersonales entre los seres humanos) que propende a un acercamiento  virtual pero realmente efectivo entre los hombres y mujeres que habitamos esta “esfera azul”.  Quizá, ya no podríamos hablar de que no se ha avanzado ni un ápice en esa difícil tarea que comportan las formas de organización social que hasta la fecha de hoy se veían con muy poco  -por no decir ningún- tipo de avance en el sentido de las relaciones humanas y comparándolo con los significativos avances en las áreas de la cibernética, medicina, robótica, ingeniería, electrónica  y nanotecnología,  por citar pocos ejemplos.

Los problemas de la sociedad, pueden considerarse en su etiología, como problemas que tienen que ver con las relaciones humanas. Y digo humanas pues somos así considerados desde una perspectiva biológica, y es que ese tipo de relaciones de toda índole entres seres humanos es la causa y razón de la aparición del Derecho, incluso de la profesión de docente  y diría yo, que de cualquier profesión pues al final de todo están esos entes  que se consideran sujetos de derechos y obligaciones, y allí radica, la razón de ser de las normas, de las reglas, en cualquier ámbito y en cualquier actividad que suponga una interacción entre todos y cada uno de los exponentes de la raza humana y que como característica común nos ubica en el hecho de habitar este planeta que hemos denominado Tierra con lo cual tendríamos como premisa fundamental que debemos ser considerados como terráqueos o terrícolas, muy a pesar de muchos, que ven diferencias desde la óptica del color de nuestras pieles, de la raza, del lugar donde nos ha tocado nacer, o en razón de nuestras creencias religiosas, pero si nos situamos desde una perspectiva totalmente objetiva resultará, que todos somos seres con una psique y un soma idénticos en su funcionalidad, que nos hace ver como iguales.

La palabra “hombre” proviene del latín “homo”, ser animado racional, y abarca toda la especie humana sin distinción de género femenino o masculino. El hombre es un ser gregario, que requiere relacionarse entre diferentes individuo de su misma especie.


En la difícil labor que es la labor educativa, en todos sus ámbitos, no puede ésta ser ajena a los cambios y adelantos que comporta la globalización, los nuevos adelantos tecnológicos en materia de comunicación, cuando los tiempos y las distancias se han acortado de tal manera que ya hablamos de comunicación en tiempo real sea cual sean las distancias entre los interlocutores. En consecuencia esos adelantos deben convertir a la educación an algo mas accesible, menos difícil y a eso esta llamado estas tecnologías de la educación a distancia (llegar a mas, en menos tiempo y con mayores facilidades) concepto que se amplia desde la perspectiva de que las fronteras son invenciones, creaciones del Hombre, pero que no existen como tal, si entendemos que antes que ser venezolanos, ecuatorianos, alemanes, chinos, australianos, colombianos,……. Somos, ante todo, ciudadanos del mundo. Somos ante todo (concepción global) habitantes de esta “esfera azul” y como quiera que la Humanidad ha avanzado increíblemente a lo largo de su historia desde el “Homo erectus”, pasando por el “Homo  faber” y el “Homo sapiens” y para la continuación de ese “proceso evolutivo habría que cumplir una tarea mancomunada tendiente a dispensar el saber y la cultura para propender al desarrollo de los demás integrantes de la aldea global. El desenvolvimiento del intelecto permite comprender sin compartir y, aún así, aceptar otras conductas como socialmente válidas. Esta amplitud de ideas lo coloca en situación de homo pius, un individuo capaz de tolerar, de entender y perdonar.  Sin embargo, sigue siendo difícil aceptar que todo hombre pueda alcanzar ese grado de abstracción al punto de ver y verse desde otra dimensión —casi virtual— donde la percepción de los actos cobre relevancia constructiva y deseche sentimientos desvalorados como la venganza, el odio, la envidia, el egoísmo y otros que hacen pequeños a sus cultores, ya que no es factible que de ellos pudiera brotar el perdón en eterno presente”. (ALLER, 2000). Hasta que alcancemos la concepción del  “Homo creator” que puede ser el estadio de nuestra evolución que permita la conciencia universal en torno al sentido antropocéntrico que deba tener toda actividad tendente a regular las conductas del mismo Hombre y sobre todo universalmente concebida. “Esta concepción interior se está gestando desde su esencia en el homo creator, capaz de sintetizar la razón, el espíritu, el impulso, el instinto y la propia antropología humana en la creación, la autocreación y la heterocreación como componentes fundamentales de toda persona. Quitando todo lo que sobraba, Miguel Ángel pudo descubrir la figura de David dentro de un bloque virgen de mármol”. (ALLER, 2000)

Ahora bien, esas relaciones vistas desde la óptica que nos permitía una visión limitada,  antes de la globalización, cuyo fenómeno nos acercó con una velocidad increíble a todos nuestros congéneres, no importando las distancias que nos separaron durante siglos. Sin embargo, aunque hemos revolucionado la tecnología, no hemos mejorado ni un ápice nuestra capacidad para organizar la sociedad humana. (Excepción del fenómeno del “Facebook” y de este nuevo paradigma de la educación virtual). Estos defectos se hacen más evidentes en nuestra época. El incremento de la delincuencia es solamente un síntoma más de las deficiencias en la organización de la sociedad humana -y consecuencia de carencias en materia educativa, complemento yo- . El crecimiento económico y los logros técnicos no han eliminado la delincuencia, sino que la han fomentado. Una sociedad dominada por el egoísmo desenfrenado, por la lucha por triunfar, aunque para ello haya que pisar a los demás, tiene mucha delincuencia.  El egoísmo y agresividad dominantes en esta sociedad toma la forma de corrupción, delitos contra el medio ambiente, pero también delitos de cualquier vecino: robos, hurtos, atracos y agresiones sexuales. Mientras existe una extendida admiración por los técnicos que consiguen, por ejemplo, lanzar una nave espacial o desarrollar un nuevo fármaco, muchos ven en las ciencias sociales que se dedican a estudiar la mente humana y su organización en una sociedad, como una asunto bastante más sencillo (….) . El reto más grande a la civilización humana  no es la tecnología, sino la organización de la sociedad. La capacidad cívica de la sociedad humana puede ser la clave de nuestra propia supervivencia.- y eso se logra con educación para mas y con menos recursos, es decir una educación virtual, expreso adicionalmente yo” (GARRIDO, 1999: 838-839)

Y consecuencia de esas relaciones entre personas, por supuesto, que surgen conflictos humanos, que en una u otro sentido, lesionan bienes jurídicos. Bienes jurídicos,  que pueden ser tan importantes como la propia afrenta violenta de un ser humano contra otro ser humano, vale decir entre  individuos de la misma especie incluso de manera sistematizada, o como parte de políticas de exterminio, o por razones de raza, credo, religión o ciudadanía. Adicionalmente en razón de la aceleración, generalización, amplitud que trae como consecuencia estas formas globales y altamente avanzadas tecnológicamente de relación, traen consecuencialmente que los conflictos de intereses (conflictos societarios) comporten nuevos matices, formas consumativas, y en general rompen paradigmas en cuanto a las posibilidades que se presentaban antes de la era de la Aldea Global. Vale la pena mencionar el gran problema que significa el trafico internacional de pornografía infantil o el manejo irregular de los mercados internacionales del petróleo que han traído como consecuencia que para la fecha se haya llegado a un precio de 120 US$/Barril. Empero, eso desde el punto de vista negativo, pues desde un punto de vista positivo, la posibilidad que genera la educación virtual puede ser contrapeso de ese manejo irregular de las bondades que nos trae la globalización, las nuevas tecnologías de la información, etc.


Adicionalmente, a veces resulta en un contrasentido pretender el acercamiento de los seres humanos en el contexto de la globalización (macro), cuando ni siquiera en un aula de clases, incluso en el ámbito familiar (micro),  se pueda logra ese acercamiento tan necesario que debe darse definitivamente entre todos los que somos considerados seres humanos, terrícolas, terráqueos o como quiera llamársele pues esos inventos que al igual que las normas son propios de nosotros mismos, y me refiero a esa concepción parcelada, limitada, de entender que a pesar de lo antes dicho insistamos en etiquetarnos de manera mas egoísta, ya no como seres humanos,  sino como venezolanos, italianos, ecuatorianos, colombianos o chinos.

La globalización debe entenderse entonces como un elemento que deba manejarse desde la  perspectiva de  los derechos humanos y la educación, para que como consecuencia de una verdadera concientización con respecto a la idea de que  lo que somos todos,  no desde  nuestra concepción como tales, sino como una consecuencia de la educación en la cual nos ha tocado desarrollarnos dentro de lo heterogéneo de la misma, que no es otra que esa concepción de seres humanos como portadores de valores eternos.


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